¿QUÉ HACER?

Si se sospecha de eyaculación precoz, lo primero que debe recordarse es que el problema se puede combatir con éxito, sobre todo si se trata de forma temprana. Por lo tanto, nadie debería avergonzarse de buscar la ayuda de un especialista lo antes posible. Intentar vivir con el problema probablemente solo exacerbará la ansiedad y los problemas psicológicos, con el consiguiente empeoramiento del trastorno. Los urólogos, andrólogos y sexólogos son los especialistas de referencia en este caso. Estos pueden determinar si las causas son físicas, psicológicas o resultado de una combinación de ambas, y proponer soluciones psicológicas y/o farmacológicas según sea necesario. Cada vez más, se aborda de manera integrada con la implicación simultánea de ambas especialidades para llegar a un diagnóstico exhaustivo del trastorno. Un psicólogo especializado en sexología puede proponer varias estrategias para resolver gradualmente el problema, a menudo involucrando a los dos integrantes de la pareja en la terapia. En este caso, la cooperación de la pareja y la determinación de confrontarse y solucionar el problema son fundamentales para tener éxito. Hacer resurgir la complicidad dentro de la relación, que a menudo se ve afectada por el trastorno, ofrece un estímulo adicional para recuperar la sensación de control y el deseo de gestionar correctamente la sexualidad y dejar de lado el malestar, la frustración y la decepción.

Lecturas recomendadas

  • McMahon, C.J.; Premature ejaculation; Indian Journal of Urology (2007)
  • Perelman, M.; Sex coaching for physicians: Combination treatment for patient and partner; International Journal of Impotence Research (2003) 15, Suppl 5, S67–S74.
  • Perelman, M.; A new combination treatment for premature ejaculation. A sex therapist's perspective; The Journal of Sexual Medicine (2006)
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