¿QUÉ ES? ¿Y CÓMO RECONOCERLA?

La eyaculación precoz (EP) es una disfunción sexual masculina muy frecuente que afecta a entre un 20% y un 30% de los hombres de todas las edades. Hoy en día se describe como una dificultad general o incapacidad para ejercer un control voluntario sobre la eyaculación o retrasarla; esta falta de control genera mayores niveles de frustración, estrés e incluso miedo en los hombres, afectando negativamente a su vida sexual y, por extensión, dañando por lo general las relaciones de pareja. Aparte del control, los otros aspectos importantes que definen a la eyaculación precoz son el tiempo, que se percibe como más corto del necesario para disfrutar de una relación íntima completa y satisfactoria, y experimentar emociones y sentimientos negativos. Cuantificar cuál es la duración satisfactoria de una relación sexual es complejo y multifactorial. Sin embargo, el problema se debe considerar en términos de satisfacción mutua dentro de la pareja. La duración media del coito en el hombre, evaluada como el tiempo de latencia eyaculatoria intravaginal (TLEI o tiempo transcurrido entre la penetración y la eyaculación), varía de 5 a 8 minutos, con una elevada variabilidad en los resultados en los estudios disponibles. Sin embargo, hay parejas que describen tener una vida sexual totalmente normal con coitos que duran menos de un minuto, así como hombres que perciben que tienen un problema a pesar de que sus latencias de eyaculación superen los 5 o incluso 8 minutos. Por ello, es importante considerar no solo el tiempo del coito, sino la percepción de pérdida del control, la insatisfacción con percepción subjetiva de latencia de eyaculación y el malestar y las dificultades interpersonales como resultado de este trastorno de la eyaculación. La eyaculación precoz se considera primaria si está presente desde la primera experiencia sexual en la vida de un hombre o secundaria si se manifiesta más tarde en la vida. También se puede distinguir entre trastorno generalizado, donde la eyaculación es siempre precoz (casi en el 65% de los casos), y trastorno circunstancial, es decir, que solo ocurre en determinadas situaciones o con una pareja concreta. La International Society for Sexual Medicine (ISSM) ha propuesto la siguiente definición de eyaculación precoz permanente: «Disfunción sexual masculina caracterizada por la eyaculación siempre o casi siempre dentro del primer minuto después de la penetración vaginal; la incapacidad de demorar la eyaculación en todas o en casi todas las penetraciones vaginales; y las consecuencias personales negativas, tales como malestar, incomodidad, angustia, frustración y/o evitación de las relaciones sexuales». Las causas pueden ser psicológicas, sociales, relacionales o biológicas. Los problemas psicológicos o afectivos pueden incluir ansiedad, depresión, insatisfacción con el propio cuerpo, preocupación acerca de las dificultades de erección o problemas en las relaciones; por otro lado, los trastornos biológicos pueden incluir problemas hormonales, desequilibrios de los neurotransmisores cerebrales, como la dopamina o la serotonina, o inflamación de las vías seminales, incluida la prostatitis. El estrés y la disfunción eréctil son los principales factores de riesgo, pero algunos estudios indican que también puede haber un componente genético. Los efectos negativos de este trastorno pueden invadir prácticamente todas las esferas de la vida, desde la relación entre los integrantes de la pareja hasta el bienestar psicológico e incluso la fertilidad si no es posible la eyaculación intravaginal (esta forma más grave de eyaculación precoz también se denomina «ante portam» y describe los casos en los que la eyaculación se produce antes de la penetración). Dada la magnitud del problema, la multitud de causas posibles y la dificultad de hacer un diagnóstico correcto, se debe consultar a un médico cuando se experimente dificultad para controlar la eyaculación, acortamiento del tiempo medio de eyaculación o percepción de la incapacidad para controlar la duración del coito como un problema por parte de alguno de los integrantes de la pareja con el fin de recibir la ayuda oportuna y, si es necesario, remitir el caso a un especialista apropiado.

Lecturas recomendadas

  • Hatzimouratidis, K., Giuliano, F., Moncada, I., Muneer, A., Salonia, A., Verze, P.; EAU Guidelines on Erectile Dysfunction, Premature Ejaculation, Penile Curvature and Priapism, European Association of Urology (2017), pp. 24-31
  • International Society of Sexual Medicine; Premature Ejaculation: Definition; http://www.issm.info/education-for-all/featured-education/
  • Waldinger, M.D., Quinn, P., Dilleen, M., Mundayat, R., Schweitzer, D.H., Boolell, M.; A Multinational Population Survey of Intravaginal Ejaculation Latency Time; The Journal of Sexual Medicine (2005)
  • Patel, K., Hellstrom, W.J.; Central regulation of ejaculation and the therapeutic role of serotonergic agents in premature ejaculation; Current Opinion in Investigational Drugs (2009) Jul;10(7);
  • a cura di: Mulhall, J.P., Hsiao, W., Men's Sexual Health and Fertility - A Clinician's Guide, Springer 2014
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